Toda historia tiene su comienzo; la de la Misión de Temperley es difícil de resumir por las experiencias vividas por esta familia ministerial que se multiplicó a lo largo y ancho del país a través de vidas que fueron formadas con la estructura bíblica de la Palabra de Dios. Aquí en ésta casa comenzó todo!!
El pastor Pablo Sórensen y su esposa solicitaron al pastor Celsio Contreras, siete creyentes para poder otorgarle el fichero de cultos y cobertura ministerial cuando aún el Movimiento Cristiano y Misionero no existía. Corría el año 1954 cuando la campaña evangelística con el evangelista Tommy Hichs en el estadio del club Atlanta sorprendió al país por los tremendos milagros ocurridos, provocando un movimiento espiritual sin precedentes no sólo en la nación, sino que provocó que multitudes de personas de países limítrofes se movilizaran para concurrir y participar de la campaña. Allí estaba el Hno. Celsio, junto a otros seminaristas y pastores colaborando junto a la unión de iglesias argentinas en los preparativos de la organización del evento. Una vez finalizada la campaña una tremenda aglomeración de personas ocupaban la calle Indalecio Gómez y Achupallas buscando acercarse al Dios de los milagros.
El pastor Celsio Contreras fue el
fundador de esta obra. Aún quedan algunos testigos de estos comienzos gloriosos
en éste lugar que fue donado y consagrado para este fin ministerial de predicar
el evangelio de Jesucristo.
Siendo aún soltero, ministrando en
este sitio, llegan unas misioneras preguntando por el pastor de la iglesia y
una de ellas era la Hna. Margarita Mitchell.
Luego sucede que el pastor Celsio todavía soltero tiene su conexión con el pastor Samuel Sórensen y esposa en Mar del Plata y tiene que ausentarse por un periodo de tiempo. Durante ese lapso hay varios sucesos que ocurren y entre esos contrae matrimonio, el pastor Celsio Contreras y la hna. Margarita Mitchell. Una vez casados, comparten ministerio con los pastores Sórensen por un período de tiempo y comienza a forjarse la idea de la organización Movimiento Cristiano Misionero.
Mas tarde son enviados y cuando regresan juntos, con el compromiso de continuar con la obra de Temperley, la carga no se desvanece sino que se acrecienta aún más.
La Hna. Elaudina Caramés, vivía en esta casa. Tenía junto a su esposo un local de venta de aberturas y ella creyó a Jesús y consagró su vida a él. Con el tiempo llegó a ser una discípula del Señor y Dios la llamó como misionera para ir a España tierra de donde era oriunda, y en Ourense (aldea donde ella conocía muy bien ) comenzó el trabajo pastoral en Europa. Antes de viajar, donó esta propiedad depositando las llaves de la misma en manos de la pastora Margarita. Fue un lugar en el que la visión del discipulado dio sus primeros pasos. Fue un sitio donde muchos jóvenes se prepararon para salir a la obra de Dios.
Dios mismo inquietó los corazones de hombres y mujeres jóvenes de diferentes lugares, llegando a esta casa con sus valijas dispuestas a prepararse para ser instruidos en el servicio del Señor. A veces no había lugar donde ubicarlos; no había mucha comodidad; pero el fervor por prepararse y servir era tan grande que esos pormenores era algo de poca importancia. La Hna. Emma se incorpora al equipo para ayudar en la formación de discípulos. Desde aquí viajaban cada día a capital para atender los cultos que se realizaban al aire libre en Plaza Constitución, antes de poseer el templo de calle Ituzaingó 1021 como parte de la práctica y entrenamiento. Desde aquí también se gestaron las actividades evangelísticas en capital, incluso el primer bautismo en las fuentes de la plaza.
La formación de discípulos cambió de aula y fue en Capital ahora donde se realizará el entrenamiento. Muchos son enviados y es hoy un semillero esparcido por diferentes provincias y localidades bonaerenses y otros saliendo fuera de las fronteras del país, dieron muestra de que el propósito de Dios en cuanto a la visión daba sus frutos genuinos.
Y mientras tanto aquí el trabajo continuaba: porque habla que
seguir predicando la palabra, había que continuar con la obra simultáneamente; así
que hubo que multiplicar las fuerzas y el trabajo.
Los domingos los cultos eran a las 16hs y había que atender aquí y
estar a la noche en capital. Era agotador para el ministerio y se designaron
obreros para que atiendan la reunión de los domingos hasta que Dios movió a una
jueza de familia de Lomas de Zamora y comenzó en este lugar un Hogar de Niños Huérfanos
como hogar sustituto.
El matrimonio de los pastores Ramón y Angélica García estuvieron al frente de este Hogar llamado Bethania por muchos años, viendo crecer, mental, física, moral y espiritual, a un puñado de varones y niñas depositando en esa tarea mucha responsabilidad y fe para creer que el trabajo para el Señor no era en vano. Tenían junto a ellos ayudantes y colaboradores para ser de apoyo en esta labor tan ejemplar.
Fueron incorporándose más varones
al hogar y se necesitó un refuerzo. Con el tiempo diferentes actividades fueron
sucediendo hasta que comenzó la guardería infantil "El dientito de
leche". El trabajo con los niños siempre dio lugar a que se abrieran
puertas para compartir el evangelio, ya que los vecinos se acercaron con el
deseo de colaborar y enviar a sus hijos para que estén al cuidado y atención de
maestras cristianas por excelencia.
Después entre las funciones ejercidas
en este lugar se habilitó el taller de cerámica "Cántaro de luz". Dio
la oportunidad a muchos jóvenes de aprender un oficio de ceramista a cargo de
una profesional matriculada, otorgando también un certificado de estudios a los
alumnos.
Pero nunca se dejó de predicar el
evangelio, porque es esencial en nuestra tarea. ¿Cuántos años son? Nos
preguntamos.
Los suficientes como para formar
parte de una historia de consagración en el cumplimiento de predicar el
evangelio a toda criatura. Una labor que se realizó por años y que se
continuará haciendo.
Es la misión, es el compromiso, es el propósito.
La obra se renueva; florece, crece.
Es el tronco viejo que está comenzando a reverdecer para la gloria
de Dios!!
Porque si el árbol fuere cortado, aún queda en él esperanza;
retoñará aún, y sus renuevos no faltarán.
Si se envejeciere en la tierra su raíz, y su tronco fuere muerto
en el polvo,
al percibir el agua reverdecerá, y
hará copa como planta nueva.
Job 14:7-9
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